Sin piedad

Llega a nuestras carteleras Sin piedad (Mercy), la nueva película de Timur Bekmambetov, director ruso que saltó a la fama con la trilogía incompleta de Guardianes de la noche.

Esta super producción rusa llamó tanto la atención de Hollywood, que no tardó en hacerse cargo de Wanted con Angelina Jolie y James McAvoy, donde tenía un pequeño papel Chris Pratt.

Luego le siguieron la loca Abraham Lincoln: Cazador de vampiros y el “pocho” remake de Ben Hur que fue un tremendo fracaso allá en 2016.

Pareciera que tras este traspiés su carrera fuese a alejarse de la meca del cine, de hecho no ha parado de trabajar en su país natal y aunque no tenga más créditos al frente de una película americana, si que ha estado vinculado a muchos proyectos en tareas de producción.

Año 2026, Timur vuelve a ponerse tras las cámaras de una cinta hollywoodiense y pone al frente de la misma a Pratt, ahora convertido en una estrella, sobre todo gracias a las trilogías de Guardianes de la galaxia y Jurassic World.



A este le acompaña Rebecca Freguson, actriz sueca inolvidable en su rol de Ilsa Faust en la saga Misión Imposible, a quien también hemos podido ver en la saga Dune.

Sin piedad vendría a ser una especie de pseudo Minority Report con una premisa bastante interesante.

En un futuro cercano, el protagonista de Electric State da vida un detective que participa en un proyecto pionero, que deja en manos de la IA (Rebecca Ferguson) el juicio a los detenidos que previamente ha apresurado.




El acusado dispone de 90 minutos para defenderse, atado a una silla. Si no logra demostrar su inocencia antes de agotar el tiempo, será ejecutado al instante.

El problema es que ahora en esa silla mortal no hay cualquier detenido, sino que está el propio detective, que es acusado del asesinato de su mujer.

¿Logrará demostrar su inocencia antes de perecer en el intento?

¿Verdad que suena bien? Pues lo que tenemos es un film de ese subgénero, que no sé si tiene un nombre en concreto, donde todo lo que vemos está narrado mediante pantallas.

Open Windows, Eliminado y su secuela Dark web o Searching y Missing -de las que Bekmambetov es productor- serían algunos de los ejemplos de este formato de cine del que hablo.





Y aquí está esa fórmula aplicada al argumento, solo que tenemos a dos estrellas que hay que mostrar en pantalla.

Así que por una parte vemos a Pratt atado a la silla contando los minutos para que el contador no llegue a 90, haciendo llamadas, mirando cámaras de drones, accediendo a redes sociales, poniendo cara de nerviosismo.

Y por otro tenemos a Ferguson poco gesticulante, fría, ya que es la cara de la IA y por ello no tiene emociones y juzga de forma imparcial.

¿Es entretenida? Si ¿algo memorable o realmente reseñable? Pues la verdad es que no. De hecho, cuando vi el póster pensaba que era un lanzamiento directo a plataformas, en concretos a Amazon Prime que es quien produce.

Así que si quieres pasar un rato entretenido sin muchas complicaciones, esta es una buena elección para acudir al cine. Aunque el punto de partida plantea un debate que puede ser interesante -¿hasta que punto estariamos dispuestos a dejar las cosas en manos de una IA?-


Esto se transforma en una mera excusa para tener el "vs" de Pratt/Ferguson pantalla mediante. El director se lo pasa bien al filmar con juguetes y distintos formatos lo que Pratt -y nosotros vemos en pantalla- y el film transcurre casi en tiempo real.


Si nuestro héroe tiene 90 minutos para salir airoso y no ser ejecutado, el metraje -contando los créditos- son unos ajustados 100 minutos, por lo que no para un segundo en ocurrir cosas en pantalla y no hay rellenos ni tramas secundarias inútiles.


No es un titulo imperdible, pero es resultona y suficientemente distraída, aunque el giro de guión no sea nada del otro jueves. 


Si quieres saber si Pratt es inocente o culpable, deberás acudir a tu sala más cercana.


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